Entrada destacada

Tensión en la red, el libro libre

de Esteban Magnani

de Esteban Magnani

Tensión en la red“, el nuevo libro de Esteban Magnani, ubica al lector en el complejo y vasto escenario de la tecnología actual, donde la vorágine de cambios suele empobrecer el espíritu crítico. Este tipo de asimilación, por momentos ingenua, conlleva una serie de consecuencias sociales, económicas, políticas y también en la cotidianeidad de las personas. “Tensión…” toca estos temas de una manera entretenida, abrevando en lo mejor de la divulgación científica sin caer en el academicismo ni en el vano intento de agotar la temática. Sigue leyendo

El Bot Nazi

(Publicado en Revista Acción, segunda quincena de abril N°1192)
Microsoft y su proyecto de IA
Un experimento de inteligencia artificial destinado a interactuar digitalmente con usuarios de Twitter y “aprender” de estos intercambios terminó con un escándalo: el robot se volvió racista y xenófobo y sus creadores tuvieron que cerrar la cuenta.
Botnazi
Uno de los secretos mejor guardados de la naturaleza es cómo funciona el cerebro humano. Sin embargo, en los últimos años gracias a la investigación en neurociencia, software que aprende con el tiempo y la fuerza bruta del poder computacional, comenzó a comprenderse un poco más. Una de las hijas de estos avances es la Inteligencia Artificial (IA), es decir, programas que simulan el comportamiento humano y logran aprender. Sigue leyendo

La mirada de los otros

Nota publicada en Caras y Caretas de abril (Ver en pdf)
La privacidad no es lo que era. Los cambios sociales, las redes, el negocio Ver nota completay una idea de seguridad que nos considera peligrosos a todos, tienden a hacer visible lo que hasta hace no tanto era parte de la intimidad.

En un programa de televisión de 1968 Andy Warhol lanzó su frase más duradera: “En el futuro, todos serán mundialmente famosos por quince minutos”. Warhol había captado y resumido algo que estaba en el ambiente y otros habían tratado más extensamente como, por ejemplo, Guy Debord en su libro ”La sociedad del espectáculo” de 1967. La síntesis de Warhol, si bien solo puede ser válida como metáfora (con la población mundial actual a cada habitante le tocarían quince minutos cada 200.000 años), resultó profética de la era digital por venir. Si antes era necesario acceder a un medio masivo para cumplir con el mandato Warholiano, en la actualidad internet ha multiplicado los puntos de emisión, aunque no todos tengan, obviamente, el mismo alcance. Cada vez más personas disputan sus quince minutos de fama a cualquier costo, buscando en su interior aquello que los hace únicos para sacarlo a la luz. Pero no es fácil: por definición, la mayoría de nosotros somos personas promedio y a veces confundimos la originalidad con, simplemente, mostrar un poco más que el promedio, como las modelos que equivocan la exhibición de más piel con la sensualidad. Los prosumidores de internet (productores y consumidores en una sola palabra) procesan y generan ingentes cantidades de información diaria con algunos efímeros picos de rating. Pocos logran despegar, como le ocurrió a Justin Bieber desde los videos caseros que le hacía su mamá a la fama mundial. Sigue leyendo

Facebook en el Estado

Esteban Magnani advierte que el hecho de que el Estado argentino analice la posibilidad de hacer circular su agenda, datos estadísticos, proyectos de inversión o decisiones por datacenters del país del norte sería peligroso y un paso atrás en materia de soberanía digital.
(Ver nota en Página/12)
En los últimos años desde ciudades como Munich o países como India o China, comenzaron a rechazar el uso de sistemas operativos y otras herramientas informáticas sobre las que no tenían control. Las razones eran, sobre todo, de seguridad: sistemas como Windows no revelan su código, es decir, cómo funcionan, y resulta casi imposible saber qué hacen realmente con la información que uno ingresa en ellos. Lo mismo puede decirse de otras herramientas, sobre todo las que se basan en “la nube”, ese lugar supuestamente “etéreo” pero que es, simplemente, la computadora de otra persona. Medidas de seguridad básicas o de simple sentido común indican que la información estatal es sensible y, por lo tanto, debe circular por canales propios, seguros y evitar herramientas privadas cuyo circuito no se controla. Existen normativas en ese sentido aunque, cabe reconocerlo, no pocos trabajadores del Estado, sin medir consecuencias, utilizan herramientas privadas por razones prácticas. Sigue leyendo

Indice de Precios Populares

(Ver nota en Página/12)
Ante el vacío estadístico es importante contar con al menos algunos indicadores que permitan a los trabajadores negociar en las paritarias. El Indice de Precios Populares se ocupa de alimentos, bebidas, productos de limpieza y de higiene personal.

Por Esteban Magnani

A fines del año pasado, durante una entrevista, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, aseguró que “cuando vas al almacén y al supermercado, ya medís los precios. No necesitás que el Indec te lo diga”. La visión del ministro parecía un poco optimista ya que un seguimiento individual de los precios que resulte preciso es por demás difícil. Pero en tiempos de internet y ciudadanos que parecen cada vez más dispuestos a ocupar los espacios vacíos (o vaciados), el guante fue recogido por varios colectivos que coordinaron un Indice de Precios Populares (IPP). Sigue leyendo

Occupy Buenos Aires: the workers’ movement that transformed a city, and inspired the world

Comparto esta nota the The Guardian para la que me entrevistaron y citaron brevemente. No acuerdo del todo con la mirada ni con la forma en que parece interpretarse mi única cita, pero el periodismo es así de cruel.

The Argentinian capital’s many cooperatives showed that Occupy movements were not simply a response to economic crisis – they could be sustainable business models, too. So why are they now under threat?
See full article

Un duelo de titanes

La nota que salió en la edición de los trabajadores de Tiempo Argentino (Páginas 25-26).Ver Pag. 25-26

Por Esteban Magnani *

Si las filtraciones pudieran tener hijos, sin duda el enfrentamiento legal que está ocurriendo entre Apple y el FBI en los EE.UU. podría considerarse uno de ellos. Como el gobierno norteamericano no pudo o no quiso cambiar las leyes que (casi no) regulan la actividad de sus servicios de inteligencia, las grandes corporaciones tuvieron que defender sus propios intereses y actuar en favor de miles de usuarios en una gigantesca (y bienvenida) campaña legal y de marketing por demás interesante. Sigue leyendo

Ganancias nada virtuales

(Ver nota en Cash de Página/12)

Análisis. Las claves del negocio de Facebook
Por Esteban Magnani
/fotos/cash/20160207/notas_c/cs06fo01.jpg

El 27 de enero Facebook reveló sus resultados financieros para el año 2015. La noticia repercutió en todo el mundo: la facturación anual de esta empresa fundada en 2004 llegó a los 17.928 millones de dólares, un 44 por ciento más que el año anterior. De ese total, 6225 millones fueron ganancias (o, más precisamente, ingresos operativos), es decir casi un 35 por ciento. Si bien estas cifras resultan astronómicas a primera vista, son aún mayores si se las compara con las de empresas tradicionales: la Boeing, que desde 1916 se dedica sobre todo a fabricar aviones, facturó en el mismo período 96.114 millones y, una vez deducidos los costos operativos, le quedó un margen cercano al 8 por ciento. Otra empresa de tecnología como IBM facturó 81.741 millones con un margen cercano al 16 por ciento. Al comparar Facebook con estos u otros gigantes más antiguos y grandes, queda clara su enorme rentabilidad.

Sigue leyendo