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Tensión en la red, el libro libre

de Esteban Magnani

de Esteban Magnani

Tensión en la red“, el nuevo libro de Esteban Magnani, ubica al lector en el complejo y vasto escenario de la tecnología actual, donde la vorágine de cambios suele empobrecer el espíritu crítico. Este tipo de asimilación, por momentos ingenua, conlleva una serie de consecuencias sociales, económicas, políticas y también en la cotidianeidad de las personas. “Tensión…” toca estos temas de una manera entretenida, abrevando en lo mejor de la divulgación científica sin caer en el academicismo ni en el vano intento de agotar la temática. Sigue leyendo

Ciberpunks

Ciberpunks frente

Domingos de septiembre y octubre / 21hs

Teatro Hasta Trilce, Maza 177 tel: 4862-1758

Ciberpunks es el resultado de una dramaturgia hipertextual sobre el universo hacker, el periodismo de datos, Wikileaks, Bradley Manning, Edward Snowden, Guantánamo, la vigilancia en el mundo contemporáneo, el software libre, Internet, Facebook, Google, Twitter, Microsoft, atravesado por la tensa relación entre control, libertad y confort propia del mundo virtual. Sigue leyendo

Tesla choca a la industria

(Ver en revista Acción)
Tal vez la propuesta más atractiva de la tecnología sea la posibilidad de disfrutar solo la parte buena de los placeres: gaseosas sin azúcar, café descafeínado, gimnasia sin esfuerzo, llegar rápido sin aburrirse… Esta última promesa, explotada por varias compañías que desarrollan autos capaces de manejarse solos en forma segura, sufrió recientemente un golpe muy duro: un auto de la empresa Tesla, autorizado únicamente para usuarios experimentados, transitaba por la ruta en piloto automático cuando impactó contra un camión que giró a la izquierda desde el carril contrario. El auto pasó debajo del trailer y avanzó cerca de 400 metros antes de impactar contra un poste de luz. El conductor, que venía mirando una película de Harry Potter, murió en el acto. Al parecer, el día era tan soleado que el sistema no percibió el trailer blanco en su camino. Es el primer choque fatal de este tipo de automóviles y un lastre grande para una industria que invierte millones. Si las empresas quieren concretar los lanzamientos previstos para los próximos años, deberán conducir con mano firme hacia el futuro.

Entrevista de imryt de México

(Ir a la entrevista: a partir del minuto 38’55”)
En esta ocasión tenemos una entrevista con el desaparecido escritor cubano Eliseo Alberto, a quien se acaba de reeditar su obra Esther en algún lugar bajo el sello Alfaguara. Charlamos con la escritora Alma Karla Sandoval, que habla de los vasos comunicantes entre literatura y feminismo. También tenemos una conversación con Esteban Magnani, periodista argentino, que analiza los efectos sociales de las nuevas tecnologías, internet y algoritmos.

La otra inseguridad

(Ver en Revista Acción)

La reforma de la ley electoral propuesta recientemente por el Poder Ejecutivo tiene como uno de sus principales objetivos la utilización de la boleta electrónica. Luego de probar el sistema que tiene numerosas variantes, países como Alemania lo declararon simplemente inconstitucional porque un ciudadano común no puede verificar que su voto no haya sido cambiado. En la Argentina varios expertos denunciaron fallos de seguridad graves en el sistema utilizado por la empresa MSA en las elecciones de la Ciudad de Buenos Aires en 2015: uno de ellos, luego de entrar al sistema supuestamente seguro de la empresa, les avisó de la vulnerabilidad: su domicilio fue allanado y tiene una demanda abierta. Otros expertos comprobaron, entre otros fallos y debilidades, que las boletas electrónicas utilizan un sistema RFID con un identificador único que puede ser leído a distancia desde dispositivos, como celulares inteligentes, poniendo en peligro el secreto del voto. La nueva ley castiga con cárcel a quienes experimenten con las boletas o filtren programas que permitan modificar el resultado electoral. Esas prácticas y otras penadas por el proyecto de ley son imprescindibles para auditar la seguridad del sistema cuya principal virtud es, supuestamente, arrojar resultados en pocas horas.

Vamos Pokemon

(Ver nota en Revista Acción)

El 15 de julio pasado miles de personas asaltaron el Central Park de Nueva York para cazar un Vaporeon, una criatura celeste difícil de conseguir y solo visible en sus teléfonos. Eran jugadores de Pokémon Go, una aplicación  de realidad aumentada para Android o iOS, lanzada solo una semana atrás, pero que ya contaba millones de descargas. El juego original lo lanzó Nintendo en 1996 y de allí salieron dibujos animados, cartas y un variado merchandising; ahora viven su revival interactivo. ¿Cómo funciona el actual Pokémon Go? El jugador recibe avisos en su celular cada vez que una criatura está cerca y debe apurarse para atraparlo antes de que huya. Al mirar el mundo a través del celular, ve sobreimpreso al pokemón en su pantalla y puede capturarlo con una bomba virtual. También puede sumar más criaturas en combates o intercambiar con amigos. Como el juego está geolocalizado, los jugadores deben recorrer la ciudad en busca de nuevas presas para completar el álbum virtual. El juego es gratuito, pero vende recursos adicionales. Además permite a Nintendo, cuyas acciones no paran de aumentar de valor, capturar enormes cantidades de datos sobre los usuarios que pueden aprovechar o vender.

Adiós a la privacidad

(Ver en Revista Acción)

El artista ruso Egor Tsvetkov, de 21 años, realizó un experimento simple: tomó fotos de desconocidos en la calle y utilizó FindFace, una aplicación de reconocimiento facial, para encontrar rostros similares en una red social rusa llamada VK. Tsvetkov pudo encontrar casi al 70% de las personas fotografiadas que tenían entre 18 y 35 años, es decir, el segmento etario que más usa las redes sociales; así pudo saber sus verdaderos nombres, ocupaciones, intereses y conocer sus mascotas, entre otras cosas. Su proyecto se llamó Tu rostro es big data porque se refiere a que incluso información tan personal como nuestra apariencia es rastreable en las redes para aquellos que tienen acceso a grandes volúmenes de información. Quienes aparecieron en el experimento mostraron su sorpresa y dejaron claro que la mayor parte de la gente desconoce quiénes tienen acceso a lo que suben a las redes. El joven artista dijo sentirse incómodo, una especie de acosador virtual, pero que quería demostrar «cómo la tecnología rompe la posibilidad de una vida privada. Nos muestra el futuro». El experimento es una invitación a chequear las opciones de privacidad de las redes sociales, abandonarlas o resignarse.

Celebridades 2.0

(Ver en revista Acción – Por Suscripción)

Sus videos de apariencia casera son vistos tres o cuatro millones de veces por día. También sus seguidores se cuentan por millones: son en su mayoría niños que los escuchan y leen con devoción. Un fenómeno que a los adultos les cuesta comprender.
Esteban Magnani

Estrellas de Internet. El español Rubius, la mexicana Yuya y el chileno Germán, tres de los youtubers hispanohablantes más populares.

Cada día millones de niños miran videos con devoción mientras sus progenitores los observan perplejos. Los creadores de esos audiovisuales tan exitosos son conocidos como «youtubers» y suelen carecer de cualquier talento visible para un mayor de 20 años: hacen videos de apariencia casera donde ametrallan con chistes entre malos y pésimos, explican cómo hacer alguna trivialidad, juegan en la computadora mientras hablan o alguna actividad similar. Eso sí, la edición es generalmente tan vertiginosa que cuesta terminar de analizar algún estímulo antes de que llegue el siguiente. ¿Cómo explicar que pocas horas después de subidos estos videos sumen millones de visualizaciones? ¿Qué es lo atractivo de todo eso? Sigue leyendo

La balanza virtual

Investigación sobre licencias de software
(Ver en Cash)
Las exportaciones de software superaron los 1000 millones de dólares el año pasado por servicios de programación, monto similar a las importaciones por el pago de licencias. El desafío es el desarrollo nacional del sector.

Por Esteban Magnani

Las exportaciones de software crecieron sostenidamente desde los 170 millones de dólares en 2005 hasta superar los 1000 millones en 2015, según los datos de la Cámara Empresaria del Software y Servicios Informáticos. Este desarrollo se explica por una demanda creciente en el mundo, sumado a políticas educativas y de promoción desde el Estado. Teniendo en cuenta la importante necesidad de divisas, sumado a que el software es una industria que, a grandes rasgos, tiene un alto valor agregado, genera empleo de calidad y requiere una inversión relativamente baja en infraestructura, el dato invita al optimismo. Al poner estos datos en contexto surgen alternativas para profundizar el proceso. Sigue leyendo

Delivery Global

(Leer en Revista Acción)

Para las nuevas corporaciones 2.0, la materia es un estorbo; especialmente para aquellas que no solo ofrecen películas, música o servicios que pueden transferirse en bits. Amazon, un gigante dedicado a satisfacer todos los caprichos de sus clientes sin necesidad de que se muevan de su sillón, ha decidido eliminar el obstáculo innovando sin parar e, incluso, compitiendo con empresas de logística y transporte tradicionales. Gracias a Prime Now, una aplicación paga disponible para algunas áreas de los Estados Unidos, promete entregar cualquier producto de los miles de su listado en menos de dos horas o, incluso, en solo una a quien pague por ello. La empresa (que comenzó vendiendo libros por Internet), lanzó Amazon Flex, un servicio similar a Uber pero que en vez de personas transporta los encargos y, al igual que éste, ofrece pagos puntuales por hora de trabajo. No es todo: desde 2013 viene desarrollando Prime Air, un servicio de drones que se encarga de la entrega a domicilio.

Libros Libres

(Ver en Revista Acción)
Autores versus Google
En 2005 una organización de escritores profesionales llamada Authors Guild demandó a Google Books. Este servicio, que ya lleva digitalizados más de 25 millones de libros, permite acceder a fragmentos de los textos y enlaza una compra virtual de los mismos cuando están disponibles. Los escritores acusaban a la empresa de hacer un uso comercial de sus contenidos. La justicia falló indicando que se trataba de un «uso justo», figura que se utiliza, por ejemplo, para realizar citas sin necesidad de pedir permiso al autor. La organización apeló, pero la Suprema Corte de los EE.UU. rechazó el pedido en abril último. El fallo, alegan desde Authors Guild, sienta un pésimo precedente: «Estamos presenciando una vasta redistribución desde el sector creativo al tecnológico». Por su parte, desde la corporación aseguraron que todos estaban mejor gracias a que Google Books «da a los lectores una novedosa forma de encontrar libros interesantes».