En el mundo digital, “lo que es gratis no es malo; es diferente”

(Ver en Diario la Opinión)

El director de la Licenciatura en Medios Audiovisuales y Digitales de la UNRa, sostuvo que promocionar el uso de software libre es una manera de apostar al conocimiento local. Además, defendió la era Wikipedia: “el conocimiento erudito, es muy valioso. Pero también está el conocimiento que empuja desde abajo, que también lo es”.

Así como a veces el uso de la tecnología puede volverse dañino, detrás de buenas voluntades no puede haber otra cosa que no sea algo positivo. Al menos eso sostiene una corriente del mundo digital que confía en el aporte colaborativo para el conocimiento, una manera de asegurar el acceso gratuito al saber y garantizar el constante desarrollo de la ciencia.
Se trata de la denominada “Cultura Libre”, que desde hace años viene promocionando el uso de software gratuito, donde cada usuario tiene la posibilidad de mejorar la funcionalidad de lo que usa, compartirlo con el resto de los usuarios del planeta y, de esta manera, contribuir al desarrollo local. Es decir, una opción que se vincula no sólo a una cuestión de ahorro monetario, sino a cómo las sociedades planifican el desarrollo de su conocimiento.
Este fue el tema elegido para una jornada de talleres y capacitaciones qu e se dictó este sábado en la sede de la Universidad Nacional de Rafaela (UNRa), organizada por la Licenciatura en Medios Audiovisuales y Digitales. Su actual director es Esteban Magnani, un reconocido periodista vinculado a la divulgación científica, que se instaló en Rafaela hace unas semanas para darle un nuevo impulso a la carrera.
Como Licenciado de la UBA, y tras haber publicado varios libros, y de haber participado como columnista en el noticiero de la Televisión Pública, Magnani continúa colaborando en diversos medios. Uno de sus últimos artículos fue “Queremos tanto a Linux”, donde además de referenciar en el título a la obra de Cortázar, realiza una evocación a los 25 años del sistema operativo Linux. Un programa gratuito que reemplaza a Windows y que, como representante indiscutido del software libre, se presenta como una gran oportunidad para el desarrollo no dependiente.
“Hay muchas formas de usar la tecnología y cada uno la puede usar como le parezca. Una forma es: yo compro un paquete cerrado, y ese paquete viene y hace lo que yo necesito que haga. ¿Qué es lo que pasa adentro?, ¿qué pasa cuando tengo un problema?, ¿qué pasa cuando no funciona? Tengo que llamar a Bill Gates para que me venga a solucionar la cuestión. Y Bill Gates no te va a responder. Cuando esto se lleva a una escala más grande, un modelo económico de Nación, implica que vos estás exportando un montón de soja, para pagar licencias por conocimiento, cuando vos tenés un montón de recursos  de conocimiento libres, que podés aprovechar y que generan trabajo local”, explicó Magnani.
Pero no sólo de Linux se trata. “Hay muchísimos software que son reemplazables. Y que son reemplazables, ya -agregó-  Y también hay otro montón de recursos que todavía no están disponibles, pero que se pueden desarrollar. Y ese software libre al que vos accedés, queda al alcance de todos. Y en otro lugar del mundo se puede incorporar ese conocimiento. Y se puede seguir mejorando. Esta es una forma de escapar de la trampa de las licencias, donde siempre comprás el conocimiento en un paquete cerrado. Y dejás todo el dinero afuera, no invertís nada en lo local”.
Dentro de los software libres más difundido, se encuentran los sistemas operativos Ubuntu o Mint, muy similares en su aspecto a Windows. ¿Cuánto puede costar la adaptación? Magnani lo compara con pasar de un Windows 8 a un Windows 10.
“La gente tiene que descubrir que utilizar un Ubuntu, no le va a cambiar nada. Pero el desafío comunicacional para lograr esto, es enorme. La gente no reconoce el icono de Word y se desespera. Y es ahí donde las políticas de Estado son necesarias para lograr romper una inercia”, agregó el especialista.

CONOCIMIENTO
COLECTIVO

Bajo pautas similares al software libre se mueven algunas plataformas de internet vinculadas a la construcción de conocimiento colectivo. Y aunque muchas veces son miradas con cierta desconfianza en ámbitos educativos o académicos, para el director de la Licenciatura de Medios Audiovisuales y Digitales de la UNRa se trata de herramientas muy valiosas.
“El sentido común instalado dice ‘cualquiera puede escribir cualquier cosa en Wikipedia’. Y claro. Pero el que diga una barbaridad, se va a tener que enfrentar a la realidad de quien lo pueda refutar o profundice más que él. Estamos acostumbrados a que ‘el que sabe, sabe’ y al que ‘el que no sabe, no sabe’. Y la diferencia está llena de matices”, a rgumento Magnani.
En este sentido, puso en discusión el valor que se le suele otorgar a lo que se usó o se obtiene en el mundo digital, sin la necesidad de pagar. “Lo que es gratis no es malo; es diferente. El propio Wikipedia dice que no podés dar por sentado que el 100% de lo que dice Wikipedia es verdad. Es una buena guía. Después deberás chequearlo y aplicar tus criterios”, sostuvo.
“Cuánta gente hay con buena voluntad que ofrece su tiempo para esto. Yo uso muchísimo Wikipedia, y hay muchísima información que está explicada desde una generosidad, desde un conocimiento, que por ahí no lo encuentro en una página escrita de forma paga por un profesional que no tiene experiencia vivida en eso. Hay muchas formas de acceder al conocimiento. El conocimiento erudito, es muy valioso. Pero tambié n está el conocimiento que empuja desde abajo, que también lo es”, concluyó Magnani. 

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