Archivo de la etiqueta: Acción

La democracia en el laboratorio

EE.UU. La empresa Cambridge Analytica recurrió a nuevas técnicas para diseñar mensajes personalizados durante la última campaña electoral. (Platt/Gina/AFP/Dachary)

(Ver en Revista Acción, con suscripción)

El caudal de información sobre los usuarios que acumulan las empresas de Internet, utilizado hasta ahora para hacer publicidad, sirve también para influir en las decisiones de los votantes. Los casos del Brexit en Gran Bretaña y el triunfo de Donald Trump.

Golpear puertas para ofrecer productos, completar encuestas, difundir una religión o sugerir un candidato puede ser una tarea ingrata por la baja probabilidad de captar la atención del interlocutor. ¿Qué pasaría si existiera una aplicación capaz de indicar qué timbre es inútil llamar, quién es el dueño de casa, sus ingresos, sus gustos, inclinaciones religiosas o políticas y las de sus amigos, familia, consumos culturales, etcétera. Con ese arsenal de información resultaría mucho más simple saber qué decir y qué callar a la hora de convencer. Sigue leyendo

Internet comunitaria

Esfuerzo colectivo. Instalación de una antena en la región de Pampa de Achala.

(Ver en revista Acción, con suscripción)

Siete localidades de las sierras cordobesas están conectadas a través de redes libres, construidas localmente y con diseño y mantenimiento a cargo de los propios usuarios. Un modo de comunicación que elude a las grandes empresas globales.

A fines de los 70 y comienzos de los 80 un grupo de desarrolladores informáticos creó el Protocolo de Internet (IP), un lenguaje común que permitió comunicar las pequeñas redes existentes: así nació Internet. Desde entonces la red comenzó a crecer y a conectar pares entre sí, sin grandes mediaciones. Esa Internet inicial proponía un modelo de comunicaciones descentralizado que abría el juego a cualquiera con conocimientos y recursos para sumarse. Sigue leyendo

Las patas 2.0 de la mentira

(Ver en la revista Acción – solo con suscripción)

Pablo Blasberg

Generar noticias falsas es una nueva fuente de ingresos y capital político que tiene en las redes sociales un campo de acción casi ilimitado. A este fenómeno alude el neologismo «posverdad», considerado como una de las palabras del año 2016.

Por Esteban Magnani
Durante la última campaña presidencial en los Estados Unidos, Donald Trump aseguró que el día del ataque a las torres gemelas en 2001 vio «en Nueva Jersey, miles y miles de personas en las calles festejando mientras el edificio caía». Sus palabras, lanzadas en el calor de un discurso de campaña, generaron una ola de críticas; Trump, lejos de desdecirse, dio más detalles durante una entrevista televisada: la explicación del fenómeno era la «numerosa población árabe» de Nueva Jersey. Fue inútil que el entrevistador insistiera en que la policía negaba semejante manifestación. De más está decir que no existen videos ni otros testimonios verosímiles de tal muestra de regocijo frente a una desgracia nacional. Sigue leyendo

Sin volante

Tesla. La empresa creada en 2003 y especializada en autos eléctricos es una de las líderes en la carrera por lanzar un vehículo autónomo. (Isopix/Rex Shutterstock/Dachary)

(Ver en revista Acción, con suscripción)
La competencia por producir el primer auto capaz de conducirse solo en forma segura enfrenta a las principales empresas automotrices y a compañías surgidas del mundo digital. Riesgos de un desarrollo tecnológico cuya utilidad aún está en debate.
Esteban Magnani
 
En los próximos años las publicidades de automóviles deberán reinventarse. Ya no podrán mostrar unas manos acariciando el volante mientras la mirada atenta del conductor recorre el paisaje abierto; más bien presentarán familias jugando o atentas a una película mientras surcan el espacio en su vehículo. Lo que hasta hace unos años las publicidades llamaban «el placer de manejar» está en vías de transformarse en «el placer de no manejar». Sigue leyendo

Cadena de valor

Orgullo. Vehículos, máquinas y una nueva fábrica, frutos del esfuerzo de los asociados.

(Ver en revista Acción)

Durante la década de los 90, un nuevo tipo de sujeto se sumó en masa al paisaje urbano: en un contexto de gran desocupación, ejércitos de personas llegaban por las noches a las grandes ciudades para juntar los kilos de materiales reciclables necesarios para pagar la comida del día siguiente o, en un buen día, un poco más. Con el paso del tiempo, algunos comprendieron la necesidad de organizar ese trabajo precario para darle sustentabilidad: una de las herramientas más elegidas para lograrlo fue el cooperativismo. Algunas cooperativas lograron ser subsidiadas por un Estado capaz de comprender la importancia ambiental de esta labor, y otras encontraron cómo agregar valor a su trabajo por medio de la innovación constante. Este último camino es el que tomó la Cooperativa Creando Conciencia, nacida en el año 2005, cuando un grupo de vecinos de Benavídez y otras localidades vecinas en la zona norte del Gran Buenos Aires necesitó pensar alternativas para los cartoneros que andaban por el barrio, por un lado, y enfrentar el creciente problema de la basura, por el otro. De allí surgió la propuesta de retirar los materiales reciclables una vez por semana en uno de los barrios cerrados de la zona, actividad que comenzó en 2006 con un primer grupo de trabajadores, quienes capacitaron a los vecinos para que separaran correctamente los materiales. Sigue leyendo

Queremos tanto a Linux

Centro Cultural San Martín. Como en cientos de ciudades, en Buenos Aires se realizó este año el Festival de Instalación de Software Libre. (gentileza Flisol)

(Nota de Revista Acción)
Elegido por millones de programadores en todo el mundo, con una lógica abierta que democratiza el acceso y ofrece más seguridad, el sistema operativo creado por Linus Torvalds cumple 25 años. El valor estratégico del software libre como política de Estado.

A mediados de 1991 un joven estudiante finlandés llamado Linus Torvalds compartía a través de una flamante Internet su nuevo proyecto: «Un sistema operativo libre». Con ese humilde mensaje nació hace 25 años uno de los pilares sobre los que se apoya el mundo digital. El secreto de su gran proyección internacional fue una lógica abierta que democratiza el acceso a la tecnología, libera el conocimiento y ofrece más seguridad.
Las razones de su éxito pueden rastrearse hasta la prehistoria de la informática, cuando los programadores escribían el código capaz de hacer funcionar a las computadoras y lo mostraban a sus compañeros de la misma manera que una familia comparte recetas de cocina. Sin embargo, ya a fines de los 70 y principios de los 80, los Bill Gates, los Steve Jobs y otros comprendieron que en ese código se escondía una fuente de dinero. No se equivocaron: tomaron ese conocimiento, lo desarrollaron, lo cerraron en un paquete que impedía ver cómo estaba hecho, lo cercaron con licencias y comenzaron a cobrar permisos para su uso. Con esos ingresos construyeron imperios corporativos como Microsoft o Apple en unas pocas décadas. Sigue leyendo

Actualizaciones peligrosas

202-31-actualizaciones_0Cuando Facebook compró Whatsapp a principios de 2014 por 19.000 millones de dólares, muchos se preguntaron por qué valía tanto: la aplicación del telefonito verde tenía cerca de 450 millones de usuarios, pero no generaba casi ningún ingreso y carecía de un modelo de negocios claro. Todo indicaba que Facebook buscaba neutralizar el crecimiento de Whatsapp y dejar espacio para su propio servicio de mensajería. Sin embargo, para sorpresa y sospecha de todos, Facebook prometió mantener la independencia y privacidad de Whatsapp. Pero en agosto último llegó el sinceramiento: tras una nueva actualización, la aplicación avisa a quien se tome el trabajo de leerlo que comenzará a compartir información del usuario con Facebook a menos que uno desmarque esa opción. Junto con la actualización, Whatsapp advirtió que no compartirá (por ahora) los números de teléfono con empresas y mantendrá un servicio de encriptación que garantiza la privacidad de los mensajes: según dicen, solo quieren usar los datos para reducir el spam y mejorar sus publicidades. Mientras tanto el Messenger de Facebook alcanzó los 1.000 millones de usuarios. ¿19.000 millones bien gastados?

La información universal

(Ver en Revista Acción)

Big data: el poder de las grandes empresas que dominan Internet
Todo lo que sucede en el mundo deja huellas en la red, y la masa de datos digitales que genera la humanidad segundo a segundo permite predecir acontecimientos y conductas, hacer negocios o alimentar maquinarias de espionaje e inteligencia. El factor geopolítico y la cuestión de la soberanía.
Esteban Magnani
 

Londres. Una de las obras de la exposición Big Bang Data proyecta un flujo de datos provenientes de Twitter e Instagram. (Getty)

Un ejecutivo de IBM llamado Dave Turek calculó que todo el conocimiento humano generado hasta el año 2003 se podía almacenar digitalizado en cinco exabytes (5.000 millones de gigabytes). En 2011, según el analista, la humanidad producía esa misma cantidad cada dos días gracias a que cada vez más actividades se almacenan en ese formato. Ya no solo producimos libros, películas, planos o inventarios; ahora también generamos fotos, recorridos, mensajes, llamados telefónicos, «me gusta», consumos, temperaturas, movimientos, tráfico y más. A esa masa de información digital se la llama Big Data y a veces se la traduce como «datos masivos». Gracias a nuevas herramientas informáticas, allí se hace visible algo que antes no existía ¿Para qué sirve acumular esas huellas que dejamos en nuestra vida digital?
Sigue leyendo

Tesla choca a la industria

(Ver en revista Acción)
Tal vez la propuesta más atractiva de la tecnología sea la posibilidad de disfrutar solo la parte buena de los placeres: gaseosas sin azúcar, café descafeínado, gimnasia sin esfuerzo, llegar rápido sin aburrirse… Esta última promesa, explotada por varias compañías que desarrollan autos capaces de manejarse solos en forma segura, sufrió recientemente un golpe muy duro: un auto de la empresa Tesla, autorizado únicamente para usuarios experimentados, transitaba por la ruta en piloto automático cuando impactó contra un camión que giró a la izquierda desde el carril contrario. El auto pasó debajo del trailer y avanzó cerca de 400 metros antes de impactar contra un poste de luz. El conductor, que venía mirando una película de Harry Potter, murió en el acto. Al parecer, el día era tan soleado que el sistema no percibió el trailer blanco en su camino. Es el primer choque fatal de este tipo de automóviles y un lastre grande para una industria que invierte millones. Si las empresas quieren concretar los lanzamientos previstos para los próximos años, deberán conducir con mano firme hacia el futuro.

Vamos Pokemon

(Ver nota en Revista Acción)

El 15 de julio pasado miles de personas asaltaron el Central Park de Nueva York para cazar un Vaporeon, una criatura celeste difícil de conseguir y solo visible en sus teléfonos. Eran jugadores de Pokémon Go, una aplicación  de realidad aumentada para Android o iOS, lanzada solo una semana atrás, pero que ya contaba millones de descargas. El juego original lo lanzó Nintendo en 1996 y de allí salieron dibujos animados, cartas y un variado merchandising; ahora viven su revival interactivo. ¿Cómo funciona el actual Pokémon Go? El jugador recibe avisos en su celular cada vez que una criatura está cerca y debe apurarse para atraparlo antes de que huya. Al mirar el mundo a través del celular, ve sobreimpreso al pokemón en su pantalla y puede capturarlo con una bomba virtual. También puede sumar más criaturas en combates o intercambiar con amigos. Como el juego está geolocalizado, los jugadores deben recorrer la ciudad en busca de nuevas presas para completar el álbum virtual. El juego es gratuito, pero vende recursos adicionales. Además permite a Nintendo, cuyas acciones no paran de aumentar de valor, capturar enormes cantidades de datos sobre los usuarios que pueden aprovechar o vender.