Archivo de la etiqueta: Soberanía tecnológica

Internet comunitaria

Esfuerzo colectivo. Instalación de una antena en la región de Pampa de Achala.

(Ver en revista Acción, con suscripción)

Siete localidades de las sierras cordobesas están conectadas a través de redes libres, construidas localmente y con diseño y mantenimiento a cargo de los propios usuarios. Un modo de comunicación que elude a las grandes empresas globales.

A fines de los 70 y comienzos de los 80 un grupo de desarrolladores informáticos creó el Protocolo de Internet (IP), un lenguaje común que permitió comunicar las pequeñas redes existentes: así nació Internet. Desde entonces la red comenzó a crecer y a conectar pares entre sí, sin grandes mediaciones. Esa Internet inicial proponía un modelo de comunicaciones descentralizado que abría el juego a cualquiera con conocimientos y recursos para sumarse. Sigue leyendo

Tecnobaba

Cuando te llama por décima vez un proveedor de internet para contarte sobre una oferta irresistible cuando estabas en la otra punta de la casa lavando los platos, querés matar. Sabés que todas las promesas que te susurran al oído se desvanecerán apenas te la pongan (a la promoción). A fuerza de experiencias previas uno se inmuniza frente a esos gestos de amor corporativo. No importa si son bancos, compañías de celulares, candidatos políticos, prepagas, los demoníacos servicios de emergencia médica: solo quieren sacarte algo para no devolvértelo nunca más, a menos que estés dispuesto a pasar mil horas en el teléfono para que te dejen de debitar la plata de la tarjeta. Sigue leyendo

Queremos tanto a Linux

Centro Cultural San Martín. Como en cientos de ciudades, en Buenos Aires se realizó este año el Festival de Instalación de Software Libre. (gentileza Flisol)

(Nota de Revista Acción)
Elegido por millones de programadores en todo el mundo, con una lógica abierta que democratiza el acceso y ofrece más seguridad, el sistema operativo creado por Linus Torvalds cumple 25 años. El valor estratégico del software libre como política de Estado.

A mediados de 1991 un joven estudiante finlandés llamado Linus Torvalds compartía a través de una flamante Internet su nuevo proyecto: «Un sistema operativo libre». Con ese humilde mensaje nació hace 25 años uno de los pilares sobre los que se apoya el mundo digital. El secreto de su gran proyección internacional fue una lógica abierta que democratiza el acceso a la tecnología, libera el conocimiento y ofrece más seguridad.
Las razones de su éxito pueden rastrearse hasta la prehistoria de la informática, cuando los programadores escribían el código capaz de hacer funcionar a las computadoras y lo mostraban a sus compañeros de la misma manera que una familia comparte recetas de cocina. Sin embargo, ya a fines de los 70 y principios de los 80, los Bill Gates, los Steve Jobs y otros comprendieron que en ese código se escondía una fuente de dinero. No se equivocaron: tomaron ese conocimiento, lo desarrollaron, lo cerraron en un paquete que impedía ver cómo estaba hecho, lo cercaron con licencias y comenzaron a cobrar permisos para su uso. Con esos ingresos construyeron imperios corporativos como Microsoft o Apple en unas pocas décadas. Sigue leyendo

La colaboración como negocio

(Artículo aparecido en el Nro 9 de Review, Revista de Libros.)

Cuando el saber se especializa, crece el volumen total de la cultura. Esta es la ilusión y el consuelo de los especialistas. ¡Lo que sabemos entre todos! ¡Oh, eso es lo que no sabe nadie!” Antonio Machado, Juan de Mairena I

trabajocolaborativo

La cita de Machado sintetiza con exquisitez un problema irresoluble para la humanidad: a medida que crece el volumen acumulado de saberes, resulta más difícil articularlos de manera útil. Así es como el conocimiento se especializa, fragmenta y desconecta: los naturalistas capaces de abarcar todo el mapa de la cultura científica con su mirada se extinguieron irreparablemente en el siglo XIX. Nada queda ya de ellos.
Sin embargo, la utopía de disponer de un saber de múltiples fuentes, coordinado y accesible para todos ha vuelto en las últimas décadas en clave digital gracias a Internet, esa suerte de memoria externa pero cada vez más propia. La posibilidad de sistematizar, compartir, reelaborar y distribuir el conocimiento de forma más democrática es una de las grandes promesas de la red de redes y parte de una utopía tecnológica que resuelve los problemas de la humanidad. Por desgracia, no todos están de acuerdo en que será tan fácil y ven en esa utopía un “solucionismo tecnológico”, tal como lo llama Evgeny Morozov. Según este investigador bielorruso, se está instalando una nueva narrativa que abreva en la lógica del policía bueno y el policía malo: “Wall Street predica la penuria y la austeridad; Silicon Valley exalta la abundancia y la innovación”. Serán los héroes de remeras monocromáticas y jeans quienes resolverán las contradicciones del capitalismo con buenas apps y bases de datos.
¿Qué pasó? El trabajo colaborativo coordinado de la sociedad comenzó a verse como una nueva fuente para revolucionar el mundo de los negocios. Como suele ocurrir, el capital logró inseminar con su propia lógica incluso aquellas alternativas que parecían en condiciones de resolver sus problemas intrínsecos. Es en esta tensión donde se construyen nuevas formas de distribución del conocimiento, pero también de despojo de bienes comunes y apropiación de rentabilidades extraordinarias con inversión reducida. Pero vayamos por partes.

(Ver PDF)

Entrevista de imryt de México

(Ir a la entrevista: a partir del minuto 38’55”)
En esta ocasión tenemos una entrevista con el desaparecido escritor cubano Eliseo Alberto, a quien se acaba de reeditar su obra Esther en algún lugar bajo el sello Alfaguara. Charlamos con la escritora Alma Karla Sandoval, que habla de los vasos comunicantes entre literatura y feminismo. También tenemos una conversación con Esteban Magnani, periodista argentino, que analiza los efectos sociales de las nuevas tecnologías, internet y algoritmos.

El Estado de Facebook

(Ver en Acción, con suscripción)

El gobierno anunció que implementará un plan piloto para utilizar la versión corporativa de la red social en la administración pública, lo que pondrá información sensible en manos de una empresa extranjera. La soberanía y la privacidad, en riesgo.

Las redes sociales quieren que nos sintamos cómodos, que no tengamos necesidad de irnos a ningún lado. Para eso construyen jardines cerrados en los que podemos distraernos, encontrar amigos, satisfacer nuestro voyeurismo, enterarnos de eventos o leer contenidos que, ellos saben, nos interesarán. El negocio de estas redes sociales es quedarse con nuestra mirada y ofrecerla a los avisadores que adornan nuestras pantallas con publicidad. Facebook es un ejemplo paradigmático de este modelo de negocios basado en captar la atención desde celulares, tabletas, computadoras, con servicios de video, noticias, streaming, chat y más. Para ellos es fundamental ampliar ese jardín hasta que no necesitemos salir de él. Sigue leyendo

Un plan simple

(Nota de revista A193-26-1cción edición 1193, 1ra quincena de mayo de 2016)

Conectar igualdad

Desde 2010, el Estado repartió más de cinco millones de netbooks entre estudiantes de escuelas públicas. Aunque el gobierno de Maurico Macri sostuvo que continuará con el programa, los despidos en el área lo ponen en duda. Pedagogía, redes e inclusión.

El Plan Conectar Igualdad (PCI) es el mayor en su tipo en el mundo por sus dimensiones: desde su creación en 2010, el Estado argentino repartió más de cinco millones de netbooks entre estudiantes secundarios de las escuelas públicas de todo el país. Lo hizo a través de ANSES como encargado de la compra de las netbooks, y el Ministerio de Educación, responsable de los aspectos pedagógicos de su implementación a través del Plan Nacional de Inclusión Digital en Escuelas (PNIDE). Entre sus objetivos estaba nada menos que atraer a los estudiantes a las aulas, que la escuela acompañara pedagógicamente el ingreso al mundo digital y dar a los docentes nuevas herramientas para trabajar. Sigue leyendo

Facebook en el Estado

Esteban Magnani advierte que el hecho de que el Estado argentino analice la posibilidad de hacer circular su agenda, datos estadísticos, proyectos de inversión o decisiones por datacenters del país del norte sería peligroso y un paso atrás en materia de soberanía digital.
(Ver nota en Página/12)
En los últimos años desde ciudades como Munich o países como India o China, comenzaron a rechazar el uso de sistemas operativos y otras herramientas informáticas sobre las que no tenían control. Las razones eran, sobre todo, de seguridad: sistemas como Windows no revelan su código, es decir, cómo funcionan, y resulta casi imposible saber qué hacen realmente con la información que uno ingresa en ellos. Lo mismo puede decirse de otras herramientas, sobre todo las que se basan en “la nube”, ese lugar supuestamente “etéreo” pero que es, simplemente, la computadora de otra persona. Medidas de seguridad básicas o de simple sentido común indican que la información estatal es sensible y, por lo tanto, debe circular por canales propios, seguros y evitar herramientas privadas cuyo circuito no se controla. Existen normativas en ese sentido aunque, cabe reconocerlo, no pocos trabajadores del Estado, sin medir consecuencias, utilizan herramientas privadas por razones prácticas. Sigue leyendo

Las naves de la historia

GRUPO SUBMARINOEsta nota la escribí a fines de 2014 para una revista que no salió. Es, para mí, una valiosa recopilación de una empresa del Estado que refleja el rol que, en mi opinión, debe tener el Estado en ciencia y tecnología.

CINAR: Astilleros Tandanor y Alte. Storni

Por Esteban Magnani

El Complejo Industrial Naval Argentino tiene un historia íntimamente amarrada al derrotero de nuestro país. Luego de años de una deriva forzada, pero también de resistencia, vive un nuevo período de florecimiento. Para lograrlo fue necesario, entre otras cosas, tender un puente a través de una brecha generacional de casi dos décadas. Hoy en día, gracias a las políticas que se toman y los recursos que se invierten desde el Estado, los trabajadores más experimentados conviven con los más jóvenes para recuperar capacidades que estuvieron cerca de perderse, además de adquirir otras nuevas. Un panorama de lo hecho, la actualidad y lo que se viene.

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