Archivo de la etiqueta: Tecnología

Internet comunitaria

Esfuerzo colectivo. Instalación de una antena en la región de Pampa de Achala.

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Siete localidades de las sierras cordobesas están conectadas a través de redes libres, construidas localmente y con diseño y mantenimiento a cargo de los propios usuarios. Un modo de comunicación que elude a las grandes empresas globales.

A fines de los 70 y comienzos de los 80 un grupo de desarrolladores informáticos creó el Protocolo de Internet (IP), un lenguaje común que permitió comunicar las pequeñas redes existentes: así nació Internet. Desde entonces la red comenzó a crecer y a conectar pares entre sí, sin grandes mediaciones. Esa Internet inicial proponía un modelo de comunicaciones descentralizado que abría el juego a cualquiera con conocimientos y recursos para sumarse. Sigue leyendo

Las patas 2.0 de la mentira

(Ver en la revista Acción – solo con suscripción)

Pablo Blasberg

Generar noticias falsas es una nueva fuente de ingresos y capital político que tiene en las redes sociales un campo de acción casi ilimitado. A este fenómeno alude el neologismo «posverdad», considerado como una de las palabras del año 2016.

Por Esteban Magnani
Durante la última campaña presidencial en los Estados Unidos, Donald Trump aseguró que el día del ataque a las torres gemelas en 2001 vio «en Nueva Jersey, miles y miles de personas en las calles festejando mientras el edificio caía». Sus palabras, lanzadas en el calor de un discurso de campaña, generaron una ola de críticas; Trump, lejos de desdecirse, dio más detalles durante una entrevista televisada: la explicación del fenómeno era la «numerosa población árabe» de Nueva Jersey. Fue inútil que el entrevistador insistiera en que la policía negaba semejante manifestación. De más está decir que no existen videos ni otros testimonios verosímiles de tal muestra de regocijo frente a una desgracia nacional. Sigue leyendo

Sin volante

Tesla. La empresa creada en 2003 y especializada en autos eléctricos es una de las líderes en la carrera por lanzar un vehículo autónomo. (Isopix/Rex Shutterstock/Dachary)

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La competencia por producir el primer auto capaz de conducirse solo en forma segura enfrenta a las principales empresas automotrices y a compañías surgidas del mundo digital. Riesgos de un desarrollo tecnológico cuya utilidad aún está en debate.
Esteban Magnani
 
En los próximos años las publicidades de automóviles deberán reinventarse. Ya no podrán mostrar unas manos acariciando el volante mientras la mirada atenta del conductor recorre el paisaje abierto; más bien presentarán familias jugando o atentas a una película mientras surcan el espacio en su vehículo. Lo que hasta hace unos años las publicidades llamaban «el placer de manejar» está en vías de transformarse en «el placer de no manejar». Sigue leyendo

De la A a la Z

California. Sede de Google Inc en Mountain View. La empresa está valuada en 500.000 millones de dólares y solo es superada por Apple. (Getty Images)

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El imperio Alphabet
Desde satélites o autos voladores, hasta investigaciones para vencer a la muerte: todo es posible en el universo Google. La corporación, que cambió de nombre y no para de diversificar sus inversiones, es hoy un actor de peso en la geopolítica mundial.

El fenómeno Pokémon Go volvió a poner sobre la mesa el vínculo entre Google y el aparato de defensa y de inteligencia de los Estados Unidos. La maraña es intrincada, pero vale la pena repasarla: en algunas notas aparecidas en los últimos meses se recordó que Niantic, la creadora del juego, es una «startup» que surgió de Google. Su director general es John Hanke, quien en 2001 había fundado Keyhole, una empresa especializada en datos geoespaciales. Como consta en el sitio de la CIA, Keyhole recibió inversiones de esa agencia de inteligencia para su proyecto. En 2004, Google adquirió Keyhole y la utilizó como base para el conocido mapa virtual Google Earth, proyecto que dirigió Hanke. Años más tarde, el mismo Hanke formó Niantic, empresa que en 2012 lanzó Ingress, un juego donde cualquier persona puede sumarse desde su celular a una competencia, por controlar la ciudad. Durante la competencia los jugadores envían datos precisos de la geolocalización de lugares de interés de todo el mundo. Esa fue la información que le permitió a Niantic lanzar Pokémon Go (junto con Nintendo y The Pokémon Company) y recopilar aún más datos geolocalizados que incluyen, por ejemplo, fotos de las casas de los jugadores: alcanza con ubicar un Pokémon en algún punto ciego para la tecnología actual y en instantes recibirá fotos del lugar para sus archivos. La información es poder; estas empresas y sus socios lo acumulan en cantidad. Sigue leyendo

Tecnobaba

Cuando te llama por décima vez un proveedor de internet para contarte sobre una oferta irresistible cuando estabas en la otra punta de la casa lavando los platos, querés matar. Sabés que todas las promesas que te susurran al oído se desvanecerán apenas te la pongan (a la promoción). A fuerza de experiencias previas uno se inmuniza frente a esos gestos de amor corporativo. No importa si son bancos, compañías de celulares, candidatos políticos, prepagas, los demoníacos servicios de emergencia médica: solo quieren sacarte algo para no devolvértelo nunca más, a menos que estés dispuesto a pasar mil horas en el teléfono para que te dejen de debitar la plata de la tarjeta. Sigue leyendo

La colaboración como negocio

(Artículo aparecido en el Nro 9 de Review, Revista de Libros.)

Cuando el saber se especializa, crece el volumen total de la cultura. Esta es la ilusión y el consuelo de los especialistas. ¡Lo que sabemos entre todos! ¡Oh, eso es lo que no sabe nadie!” Antonio Machado, Juan de Mairena I

trabajocolaborativo

La cita de Machado sintetiza con exquisitez un problema irresoluble para la humanidad: a medida que crece el volumen acumulado de saberes, resulta más difícil articularlos de manera útil. Así es como el conocimiento se especializa, fragmenta y desconecta: los naturalistas capaces de abarcar todo el mapa de la cultura científica con su mirada se extinguieron irreparablemente en el siglo XIX. Nada queda ya de ellos.
Sin embargo, la utopía de disponer de un saber de múltiples fuentes, coordinado y accesible para todos ha vuelto en las últimas décadas en clave digital gracias a Internet, esa suerte de memoria externa pero cada vez más propia. La posibilidad de sistematizar, compartir, reelaborar y distribuir el conocimiento de forma más democrática es una de las grandes promesas de la red de redes y parte de una utopía tecnológica que resuelve los problemas de la humanidad. Por desgracia, no todos están de acuerdo en que será tan fácil y ven en esa utopía un “solucionismo tecnológico”, tal como lo llama Evgeny Morozov. Según este investigador bielorruso, se está instalando una nueva narrativa que abreva en la lógica del policía bueno y el policía malo: “Wall Street predica la penuria y la austeridad; Silicon Valley exalta la abundancia y la innovación”. Serán los héroes de remeras monocromáticas y jeans quienes resolverán las contradicciones del capitalismo con buenas apps y bases de datos.
¿Qué pasó? El trabajo colaborativo coordinado de la sociedad comenzó a verse como una nueva fuente para revolucionar el mundo de los negocios. Como suele ocurrir, el capital logró inseminar con su propia lógica incluso aquellas alternativas que parecían en condiciones de resolver sus problemas intrínsecos. Es en esta tensión donde se construyen nuevas formas de distribución del conocimiento, pero también de despojo de bienes comunes y apropiación de rentabilidades extraordinarias con inversión reducida. Pero vayamos por partes.

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Festival de Software Libre en el Acosta

img_-qg7akaEl miércoles 7 con la cooperadora de la escuela Mariano Acosta y muchos voluntarios armamos un taller de Software Libre. A mi entender uno de los principales  desafíos para la educación en tecnología hoy en día pasa porque los chicos produzcan y no solo consuman pasivamente lo que se les ofrece. En ese sentido el software libre, el hardware libre y la cultura libre en general, son una gran oportunidad.

img_20160907_153454Durante la mañana los chicos de 6to y 7mo hicieron talleres de Huayra Motion con Iris Fernández (referente tecnológica del secundario en el Acosta), un taller de Arduino que organizó la Cooperativa Cambá (Vinieron Matías Licursi, Emilia Pavese, Alyna Ryba, Juan Bidau, Damián Mantuano y Nicoás Doallo), una charla sobre economía colaborativa de Marcela Basch de El Plan C, además de talleres de Software Libre e instalación de Huayra Primaria 2 que hicimos con María Eugenia Nuñez y Ximena García de CaféLug.

A la tarde trabajaron los chicos de 4to a 7mo grado. Se repitieron algunas actividades de la mañana y  se sumaron un taller de Robótica con Teresa Alberto y Pablo Factorovich de la Fundación Sadosky y un taller sobre uso responsable de TICs que dieron Ezequiel Passeron y Lucía Fainbom de Faro Digital. El anfitrión fue el referente tecnológico del Primario del Acosta Carlos Rodríguez.img_20160907_153314img_20160907_142033

Para quienes quieren más información sobre Huayra (Huayra Primaria se presentó en 2015). Y acá, hay un foro mantenido por la comunidad donde se pueden hacer preguntas. Lamentablemente, la continuidad de Huayra, como un sistema operativo mantenido y desarrollado por el Estado (Ministerio de Educación) está en peligro y parece difícil que sobreviva desde allí. Sin embargo, desde la comunidad de programadores, está la idea de mantenerlo y seguir desarrollándolo.

Gracias a gente como esta que pone tiempo, laburo, ganas y onda, cientos de chicos pueden ver otra cara de la tecnología y, tal vez, que los pique el bichito de querer entender cómo funcionan las cosas.

Acá las notas que hicieron en Cambá y en Faro Digital.

Acá algunas pequeñas muestras de lo que se hizo:

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PokéMonedas

EL NEGOCIO DEL FENOMENO

Pokémon Go es un modelo de negocios que permite facturar millones de dólares a poderosas firmas de la industria del juego y de internet.

Por Esteban Magnani

Pokémon Go es una profecía autocumplida: luego de su exitoso lanzamiento y alcanzar cierto umbral, la prensa retroalimentó el juego/fenómeno con tal cobertura que se hizo imparable. Encontrar a alguien que no sepa de su llegada es más difícil que atrapar que un Volcanion, la figurita más difícil de este álbum interactivo de realidad aumentada que es Pokémon Go.

Los medios generalmente hacen foco en los hábitos extraños que genera en los jugadores, los gastos que produce (un gimnasta olímpico japonés recibió una factura de 5000 dólares por jugar en Brasil), los peligros de mirar la realidad solo a través de su celular, cómo la gente pierde peso gracias al juego o incluso la invasión que sufrió el Central Park de Nueva York luego de que se detectara un Vaporeon.
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La información universal

(Ver en Revista Acción)

Big data: el poder de las grandes empresas que dominan Internet
Todo lo que sucede en el mundo deja huellas en la red, y la masa de datos digitales que genera la humanidad segundo a segundo permite predecir acontecimientos y conductas, hacer negocios o alimentar maquinarias de espionaje e inteligencia. El factor geopolítico y la cuestión de la soberanía.
Esteban Magnani
 

Londres. Una de las obras de la exposición Big Bang Data proyecta un flujo de datos provenientes de Twitter e Instagram. (Getty)

Un ejecutivo de IBM llamado Dave Turek calculó que todo el conocimiento humano generado hasta el año 2003 se podía almacenar digitalizado en cinco exabytes (5.000 millones de gigabytes). En 2011, según el analista, la humanidad producía esa misma cantidad cada dos días gracias a que cada vez más actividades se almacenan en ese formato. Ya no solo producimos libros, películas, planos o inventarios; ahora también generamos fotos, recorridos, mensajes, llamados telefónicos, «me gusta», consumos, temperaturas, movimientos, tráfico y más. A esa masa de información digital se la llama Big Data y a veces se la traduce como «datos masivos». Gracias a nuevas herramientas informáticas, allí se hace visible algo que antes no existía ¿Para qué sirve acumular esas huellas que dejamos en nuestra vida digital?
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